Por un mundo mejor,estos pensamientos me ayudan y quiero compartirlos.Volvamos a los valores. Globalicemos el amor ,así tendr,an sentido los derechos humanos

miércoles, 16 de enero de 2013

YEHUDÁ BERG II



Es fácil dudar. “No dudar” requiere pensar de otra forma.

El día de hoy, mantente buscando maneras de ver las bondades y posibilidades que existen en las personas, las situaciones y en ti mismo.

Yehudá Berg

Con frecuencia, existe una amplia separación entre aquello que queremos y lo que creemos que la gente espera que queramos.

El día de hoy, cuando estés comiendo-trabajando-jugando-amando-rezando, recuerda preguntarte: “¿Es esto lo que realmente quiero?”.

Yehudá Berg

Mientras más crees que sabes, menos sabes.

El día de hoy, considérate la persona menos importante en la sala y admite lo que cada uno tiene que decir. Como el Rey Salomón dijo: “Yo aprendo de todos”.

Yehudá Berg

 Perdonar
Perdono y soy perdonado. Siento paz en mi mente y corazón.
Decir “lo siento” no siempre es fácil. A menudo se necesita valor para ser el primero en hacer las paces. Sin embargo, el primer paso hacia el perdón es el primer paso hacia la paz mental.
Si he ofendido a otro o si existe una percepción de ofensa, comienzo el proceso de curación por medio de la oración. Abro mi corazón al poder sanador de Dios.

Una vez que admito y reconozco que puedo dar el primer paso, aclaro el camino para la fraternidad y la paz. El Espíritu obra en mí y en la situación para establecer armonía, apaciguar las emociones y asegurar el bienestar. Gracias al poder morador de Dios, ofrezco y recibo perdón. Estoy en paz con los demás y conmigo mismo. Soy sano y libre.
Soportaos unos a otros … perdonaos unos a otros. —Colosenses 3:13
Cuando no tuve nada que perder, lo recibí todo. Cuando dejé de ser quien era, me encontré a mí mismo. Cuando conocí la humillación y aun así seguí caminando, entendí que era libre para escoger mi destino. "El Zahir"
Cuando no tuve nada que perder, lo recibí todo. Cuando dejé de ser quien era, me encontré a mí mismo. Cuando conocí la humillación y aun así seguí caminando, entendí que era libre para escoger mi destino. "El Zahir"


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